CUIDEMONOS DEL YUNA

Por: Rafael Feliz Rodríguez Técnico Distrital, Encargado de Educación Ambiental en Bonao

El río Yuna como patrimonio cultural e histórico de la Provincia Monseñor Nouel, es la fuente reservoria de toda el agua emergente en las abruptas configuraciones montañosas de las provincias recorridas desde Bonao hasta Samaná. Su cobertura boscosa ha ido en descenso, realidad que se intensifica con el paso del ciclón David y la tormenta Federico en el año 1979. Esta situación impacta negativamente la calidad y la cantidad del agua y produce ruptura en la estabilidad de la vida silvestre, desequilibra la cadena alimenticia e incide de manera determinante en la calidad del ambiente como factor abiótico ligado íntimamente a la salud y a la vida del ser humano. Bajo estas condiciones la cuenca ha perdido la capacidad para retener y almacenar en sus entrañas las aguas lluvias precipitadas en sus inmediaciones, de donde se desplazan a gran velocidad por su peso y efecto gravitatorio, ocasionando al suelo erosión en grado de cárcava, o sea arrastrando la capa vegetal o zona superficial del suelo donde hay una intensa actividad de la micro fauna responsable de transformar los restos de la vegetación en materia orgánica rica en nutrientes como nitrógeno y otros minerales que debe contener el suelo para el proceso de producción de cultivos. El agua y el suelo constituyen los dos recursos básicos de los que depende en ultima instancia toda sociedad y su potencial de aprovechamiento o degradación de calidad están íntimamente relacionado con el bosque y las características del uso de la tierra, especialmente la parte alta de la cuenca hidrográfica, donde tiene origen el malestar y las manifestaciones incontrolables que presenta el río Yuna en las cuencas media y baja, por lo que su intervención para su conservación es de extrema urgencia.

Dada la magnitud superficial de esta cuenca con su avanzado nivel de deterioro, toda el agua precipitada se concentra en la fuente reserboria principal o río Yuna, el cual desde el dique de los quemados (Cuenca media) hacia la ciudad de Bonao no tiene un complejo de orilla natural que impida el socabamiento del frágil margen derecho por medio de la gran masa de agua turbulenta favorecida por la pendiente. En este trayecto el río tiene varios puntos vulnerables, por donde puede entrar a la ciudad con facilidad, pero el lugar más debilitado está en la comunidad de Joboban, sección La Salvia , punto en el que Yuna con su fuerza inmedible y la capacidad erosiva de sus aguas, ha creado una situación extremadamente peligrosa, porque no se trata de un desborde, sino de un inexorable cambio de cauce en dirección a la ciudad de Bonao, con toda la energía devastadora generada por la dinámica de su enorme caudal, situación preocupante y que pone en riesgo la vida de todo el que reside en esta ciudad. La providencia divina nos ha protegido al permitir que a unos 200 metros antes de llegar a este punto débil, o sea luego de pasar por el antiguo charco del acordeón, el río que viene concentrado en un solo cauce, se divide en tres, uno se dirige en dirección al pie de la loma de Arroyo Toro, otro sigue por el centro y el tercero se desplaza hacia la derecha golpeando de frente la finca del americano, cuyo único obstáculo es un simple perfil constituido por un material parental semi consolidado en su base, piedras de distintas dimensiones y tierra en la parte superior del nivel del suelo. Es muy poco lo que le falta al río para que en una de esas crecidas que él nos tiene acostumbrados, destruya esta barrera y una vez ocurra este hecho caería en el basin contiguo a los tanques del acueducto, el que lo conducirá directamente a la ciudad. Unámonos todos para impedir una devastación de los bienes, pero sobre todo de la vida irreparable de nuestros bonaenses.